Soy uno de los afortunados que ha podido optar por la braquiterapia de baja tasa para el tratamiento del cáncer de próstata y me siento muy agradecido del equipo que lo realizó.

Personal y profesionalmente estoy vinculado a la medicina, por lo que tuve acceso a información sobre los tratamientos más avanzados y menos invasivos existentes para el tratamiento del cáncer de próstata en los países desarrollados. Además –lo que fue una sorpresa– me enteré que en Chile un prestigioso equipo médico de expertos urólogos tenía el registro de una exitosa serie de braquiterapias de baja tasa y cuyos resultados eran sobresalientes.

Después de haber sufrido un cáncer de próstata y ser tratado con braquiterapia de baja tasa, fui padre de dos hijos y hoy llevo una vida normal. Mi convalecencia fue corta y las molestias fueron mínimas. Pienso que este tratamiento debería estar disponible para todas las personas que lo requieran y que, lamentablemente, cada día serán más.

Hernán AriasIngeniero Agrónomo

Yo me controlaba dos veces al año de manera sistemática, hasta que en mayo de 2009 se observó un Antígeno Prostático Específico muy alto. Mi médico tratante solicitó una biopsia y así se me detectó el Cáncer de Próstata. Fue un motivo de gran preocupación y también para mi familia; fue el golpe psicológico más grande sufrido en nuestras vidas.

Pero gracias a la recomendación de un amigo, quien se realizó una braquiterapia prostática con excelentes resultados, me informé que existía esta magnífica y nueva forma de tratamiento.

Al salir del pabellón y despertar de la anestesia, no sentí ninguna molestia importante. Es más, exactamente a las 24 horas de ser intervenido regresé a mi casa, y a los 3 días ya estaba trabajando. Definitivamente recomendaría la braquiterapia de baja tasa, es una excelente opción.

Leocán UlloaProfesor de Natación

A fines del 2004 tenía 54 años y llevaba una vida con una salud impecable. Iba al gimnasio tres veces por semana, a clases de ‘step’ y ‘spinning’, y me sentía súper bien. Nunca tuve ningún síntoma o algún antecedente familiar por el cual preocuparme.

Los exámenes preoperatorios de una cirugía cardíaca que me realicé anteriormente arrojaron un alza excesiva del Antígeno Prostático Específico (APE), lo que alertó a mis médicos tratantes. En un comienzo se pensó que los altos niveles del APE se debían a una Prostatitis -inflamación de la próstata-. Sin embargo, luego de ver que el tratamiento no daba los resultados esperados, se optó por realizar una biopsia. Este último examen constató un cáncer de próstata.

Todos los miedos regresaron cuando me informaron que tenía esta enfermedad. Es una palabra muy fuerte de escuchar y no entendía qué estaba ocurriendo. De ser una persona con una vida y salud normal, me tuve que enfrentar a dos enfermedades catastróficas en un período de tiempo muy corto.

En todos los lados donde consulté, la única posibilidad que me ofrecieron era la extracción completa de la próstata. Sin embargo, Clínica Santa María me dio la opción de una moderna tecnología llamada braquiterapia, procedimiento que ha tenido gran éxito en Europa, Estados Unidos y Canadá.

Doy gracias a Dios por cada día que vivo. Un examen preventivo y aleatorio permitió que se descubrieran mis problemas de salud y que se trataran a tiempo. Con más de 60 años me controlo de forma periódica como cualquier persona de mi edad. Llevo una vida normal y me considero un hombre pleno familiar, profesional y socialmente.

Hernán Leng

Cáncer prostático © 2015 / Dr.Felipe Balbontín / (02) 2 913 00 00 / Santiago, Chile